Opinión: Covid en tiempos de Revueltas

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Opinión: Por Carlos Francisco Ortiz 

“El mundo está gobernado por psicópatas, financiados por multimillonarios sin escrúpulos que buscan la destrucción de valores propios de los seres humanos”. Salvador Freixedo 

El escenario a nivel mundial antes de la aparición de la Covid-19 estaba siendo recorrido por un virus, el virus del despertar de la consciencia de una población mundial oprimida, condicionada, controla y manipulada  por los quintrales del poder  mundial.

Estos quintrales, también conocidos como elite mundial, por siglos han vivido y han crecido parasitando a expensas de la explotación del pueblo.

Las protestas a nivel mundial durante el 2019 se habían convertido en un virus que amenazaba al poder mundial y sus privilegios.

Protestas como por ejemplo: en Chile el 18-O; los chalecos amarillos en Francia; En Oriente Medio en países como Argelia, Egipto, Irak, el Líbano, se levantaron protestas en contra de la corrupción del poder. En Asia las protestas en Hong Kong en defensa de sus libertades personales; en Indonesia, Yakarta, manifestaciones en contra de la corrupción; En India, Rusia, etc; marcaron un nuevo rumbo a nivel mundial en las demandas por justicia, equidad y reconocimiento de los derechos económicos, sociales y culturales, entre otros.

Manifestaciones a nivel mundial en contra del calentamiento global y el cambio climático causado por un Capitalismo depredador e inmoral, incomodaron a los dueños de las finanzas mundiales.

La sobrepoblación mundial cercana a los 8.000 millones, de cuyo total alrededor del 61% vive en Asia. China posee 1.440 millones de habitantes (representa el 19 % de la población mundial) y la India a 1.390 millones (representa el 18% de la población mundial). En este contexto ya el 2014 el ultraderechista Francés Jean-Marie Le Pen había señalado “el señor ébola podría resolver el problema de sobrepoblación en el mundo en tres meses”.

EE.UU. y China enfrentados en una guerra comercial en la cual China intenta arrebatarle a EE.UU. el primer puesto como potencia económica mundial, lo cual llevaría a EE.UU. a perder no solo su liderazgo económico sino también progresivamente su poderío militar e influencia diplomática mundial.

Y así otros tantos fenómenos sociales que estaban despertando a nivel mundial durante el 2019, a causa de los abusos de una elite mundial de quintrales que  gozan de privilegios a costa de la vida y la dignidad de los más desprotegidos de cada país.

Sin duda el 2019 fue el año de los movimientos sociales, también conocida como la ola de protestas globales.

Ante las protestas y manifestaciones que crecían cada día más a nivel mundial y local, con fuertes, sólidos e irrefutables fundamentos, se debía entonces imponer una solución radical que permitiera a la elite de quintrales controlar y conservar el poder y sus privilegios, después de todo para ellos la vida humana es un bien fungible.

En diciembre de 2019 se identificó por primera vez en la Wuhan, ciudad China de 11 millones de habitantes, la enfermedad por Coronavirus – Covid-19 – causada por el virus SARS-CoV-2; siendo reconocida como una pandemia global por la OMS el 11 de marzo de 2020.

El virus que causa la Covid-19 es de muy fácil propagación y de manera continua entre las personas.

El mundo es declarado en pandemia producto de la Covid-19, y en el caso Chileno en particular, el 18 de marzo de 2020 se decreta estado de excepción constitucional por 90 días, alargándose actualmente hasta mediados de diciembre de 2020.

Mediante el estado de excepción se ha militarizado nuestro país, delegando facultades presidenciales a los designados Jefes de la Defensa Nacional y restringiendo derechos fundamentales de las personas.

En Chile se combate un virus con FF.AA. siendo reemplazados los intelectuales chilenos por uniformes de combate – obviamente todos ellos doctorados en medicina y otras ciencias, a lo menos, en Oxford University  and Cambridge University –  para resolver problemas sociales y de salud pública.

La Civid-19 ha dado lugar a la elite de quintrales chilenos para imponer nuevas formas de autoritarismos, pues para nadie es desconocido que desde septiembre de 1973 estamos viviendo en una “dictadura democrática”.

Actualmente lo que ha comenzado a vivir el mundo, la región y nuestro país en particular, ya no es un neoliberalismo autoritario sino un autoritarismo neoliberal, subproducto de la crisis de acumulación capitalista, capitalismo que busca su supervivencia a través de la necropolítica, esto es, la gestión de la muerte y el miedo dentro del sistema capitalista global.

El control y la vigilancia de la población se asemejan al control social de Mao Zedong, fundador de la República Popular China. He aquí una  paradoja entre Comunismo y Capitalismo. 

En definitiva y como señala René Ramírez Gallegos, Dr. en Sociología Economía, la Covid-19 profundizará en el plano político, las dictaduras electorales-democráticas; en el plano económico, el autoritarismo neoliberal; en el campo popular, las movilizaciones sociales, pues entre morir por coronavirus o morir de hambre, el pueblo parece preferir morir luchando.

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