Angustia en más de 600 funcionarios de la salud que fueron desvinculados en la región de Coquimbo

Medida que llamó la atención, debido a que continúa la alerta sanitaria además de que a diario continúan registrándose nuevos casos de contagios por coronavirus por lo que los servicios de salud deben estar preparados ante una nueva realidad.

Un difícil escenario están viviendo cerca de 600 profesionales y trabajadores que se desempeñaron en los diferentes centros asistenciales existentes en la región de Coquimbo, ya que hace algunos días se comenzaron a enterar de que sus contratos ya no serían renovados, por lo cual han debido enfrentar la angustia e incertidumbre que significa estar ya sin trabajo. Cabe destacar que la mayoría de estos profesionales, se desempeñaron por más de dos años desde la primera línea, cuando la tasa de contagios superaba los centenares y los fallecimientos sucedían a diario, por lo cual la exposición significó también para ellos una carga psicológica importante, por ende llama la atención que después de todo aquello, deban enfrentar este complejo panorama.

Quien sacó la voz ante esta situación, fue Mary Cortés, presidenta de la Corporación de Colectividades Extranjeras, quien aseguró que buscvará todas las fórmulas y reuniones para lograr revertir este escenario para los trabajadores de la salud. Al respecto, puntualizó que “es mi deber apoyar a todos los migrantes, y especialmente a ellos, que expusieron su vida, para salvar otras vidas. Hemos tenido reuniones con el ministro de Salud, con la Superintendencia de Salud, también lo hemos hecho con el alcalde de Coquimbo, pero la verdad es que nadie hace nada. Es lamentable, porque también los profesinales han tratado de buscar respuestas y nadie se las ha dado. Es pura politiquería”.

Otro obstáculo han debido enfrentar también un porcentaje de estos profesionales que fueron desvinculados. Cerca de 200 funcionarios, entre ellos médicos, deberán ahora enfocar sus esfuerzos en poder revalidar sus estudios, pues sus títulos fueron obtenidos en una casa de estudios del extranjero, por lo cual rendir el EUNACOM (Examen Único Nacional de Conocimientos de Medicina) se hace prioritario si desean acceder a un trabajo en nuestro país.

La Dra. Contreras, proveniente de Venezuela, es una de las profesionales afectadas por esta situación que juntó dos inciertos escenarios, el primero haber quedado sin trabajo luego de tanta entrega, aseguró, y el segundo respecto a las condición indispensable de contar con su examen práctico aprobado. Al respecto, aseguró que «por ese hecho, no podemos obtener el permiso de parte de la Superintendencia de Salud, y por ende, no nos permiten trabajar. Estamos tratando que el ministro de Salud y el Presidente nos puedan escuchar. Considero que durante el proceso de revalidación se han producido muchas irregularidades y poca transparencia. Y mientras tanto, tenemos que seguir pagando para dar el examen. Es una locura, porque si un chileno va a mi país, sólo le piden el teórico. Hemos sacrificado nuestras vidas, incluso de nuestros familiares, estando en contacto con enfermedades, y nos pagan así. Queremos que se suspendan los exámenes prácticos o que nos den los línea. Literalmente nos botaron a la calle sin derecho a nada. Además, nos encontramos con la inscripción provisoria de la Superintendencia de Salud, y al ser despedidos, esas no fueron renovadas, ya que pese a ser médicos chilenos, por haber estado en el extranjero nos ponen requisitos más altos para ejercer, lo que es una injusticia».

Por último, con tristeza otros de los profesionales afectados, aseguró la enorme dificultad que existe en Chile para rendir el EUNACOM práctico que les permitirá revalidar totalmente sus títulos. El profesional comentó que “sólo tenemos ocho minutos para atender y entregar un diagnóstico por paciente, lo que ha afectado tanto a médicos chilenos como extranjeros”.

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