“Insectos benéficos” para control de plagas son liberados en huertos agroecológicos de La Serena

Seis mujeres productoras campesinas fueron las beneficiadas con la liberación de depredadores naturales de pulgón, mosquita blanca y polilla del tomate.

Seis agricultoras de La Serena comenzaron, hace más de tres años, la travesía de producir sin plaguicidas sintéticos y nutriendo a sus cultivos con biopreparados que ellas mismas hacen en una biofábrica ubicada en Altovalsol, La Serena.

Se trata de Danisa Montero y Gloria Gutiérrez, del sector de Islón, Marta Tamblay de El Romero, Lorenza Rivera de Lambert, Marisel Rojas de Cruce Santa Gracia y Janett Pastén de Altovalsol, quienes formaron la empresa Ayni SpA.  

Tanto las campesinas como la empresa son usuarias del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), específicamente forman parte del programa PRODESAL, herramienta que el servicio del agro ejecuta en convenio con los quince municipios de la región, en este caso con la Municipalidad de La Serena. Mediante este instrumento, Ayni SpA recibe asesoría por parte del equipo de profesionales y técnicos en convenio.

La apuesta de las usuarias respeta la biodiversidad funcional y el equilibrio ecológico, devolviendo a la tierra, a través del compostaje, humus y enmiendas orgánicas todos los nutrientes necesarios que necesita una planta para crecer sana y fuerte. Y si bien las plagas, hasta el momento habían sido combatidas con técnicas como el uso de bandas florales para atraer enemigos naturales y biopesticidas desarrollados con ingredientes que se encuentran en la naturaleza, las agricultoras dieron un paso más allá, liberando insectos benéficos que actúan depredando pulgones, mosquitas blancas y polilla del tomate, para así mantener a sus hortalizas y flores. Liberación que fue apoyada por el Instituto de Investigaciones Agropecuarias INIA Intihuasi.

Alejandro Layana, profesional de la unidad de entomología de INIA Intihuasi explicó que con esta liberación de insectos benéficos se está promoviendo el control biológico, cuyo objetivo es apoyar a los agricultores que están en un proceso de transición agroecológica, “en este proceso de transición agroecológica es indispensable buscar otras alternativas a los insecticidas con el fin de regular los organismos plagas que pueden estar afectando a sus cultivos, de esta forma con esta liberación queremos que el agricultor conozca que hay otras alternativas de control de plagas que son amigables con el ambiente y son de fácil manipulación y liberación”.

Por su parte, la Directora Regional (S) de INDAP, Tonya Romero, señaló que “ El apoyo entregado por INIA a estas seis usuarias de INDAP es muy significativo ya que ellas han aprendido a generar productos de buena calidad que comercializan a sus pares, además comparten lo aprendido por medio del programa PRODESAL del que son parte. La acción generada por INIA les permitirá ejercer la acción de control biológico sobre sus producciones, disminuyendo la posibilidad de plagas y por tanto mejorando la calidad de sus productos”.

La actividad de liberación de Crisopas (Chrysoperla defreitasi), que depreda pulgón y mosquita blanca y el parasitoide Goniozus Legneri que controla la polilla del tomate, forma parte del “Programa de reducción de uso y riesgo de plaguicidas en la producción comercial de hortalizas para la pequeña y mediana agricultura” financiado por la Subsecretaría de Agricultura y ejecutado por el programa de Entomología de INIA Intihuasi desde 2015.

“Hace tiempo hemos estado en contacto con INIA para hacer también algún tipo de colaboración mutua con Ayni, ya sea enviando productos para que sean probados en la unidad de validación que tiene INIA en Pan de Azúcar y también apoyándonos en todo lo que tiene que ver con el tema de entomología y control biológico”, indicó Óscar Campusano, asesor del programa PRODESAL.

Hernán Saavedra, seremi de agricultura destacó la actividad ya que, “es muestra de un trabajo en equipo, resultados que derivan de una labor intersectorial que nos permite contribuir al desarrollo de nuestro mundo rural de forma más efectiva, es una de las misiones que nos ha encomendado nuestro presidente Gabriel Boric y el Ministro Esteban Valenzuela, con el fin de potenciar proyectos que están insertos en la pequeña agricultura y que se encaminan hacia el desarrollo de una agricultura más verde y sustentable, como lo es el caso de este grupo de productoras de la comuna de La Serena”.

Sabores y aromas naturales

Pero, ¿por qué agroecología?, el manejo agroecológico está despertando cada vez más el interés de los agricultores, esto porque se logran diversas ventajas, una de ellas es que se recupera el suelo de cultivo con la incorporación de enmiendas orgánicas, se recupera también la biofauna compuesta por insectos que controlan plagas al evitar el uso de plaguicidas, los biopreparados pueden llegar a ser más económicos que los químicos y con bajo impacto ambiental, desencadenando, además, que los cultivos mantengan sabores y aromas más intensos. 

Danisa Montero, quien cultiva flores de corte y hortalizas, comenzó con su unidad agroecológica después de enfermar, hace cuatro años, señalando que “me ha hecho muy bien”, mejorando así tanto su salud como su ingreso familiar.

Un caso similar al de Marta Tamblai, quien se dedicaba a labores de oficina hasta hace tres años. “Es algo importante para mí, porque fue algo que yo siempre estuve buscando, necesitaba tener un cambio bien significativo en mi vida, alimentarme sano y también educar de que este manejo es posible. Ahora estoy trabajando con los diferentes cultivos que son autosustentables para mi hogar y mi entorno”.

Campusano, quien las ha acompañado en todo el proceso, recuerda que ninguna de las seis agricultoras se dedicaba a cultivar agroecológicamente hasta hace aproximadamente cuatro años, “Esto es muy interesante, porque son seis mujeres que hace cuatro años no conocían de este tema. Hace cuatro años ellas estaban trabajando en su casa, ni siquiera en su huerto y empezamos a trabajar de esta forma con ellas en este programa, primero produjeron para autoconsumo y después para obtener ingresos y se fue dando tan bien que se juntaron como tipo GET (Grupo de Extensión Tecnológica) y crearon una biofábrica en Altovalsol que no solamente ellas pueden utilizar, sino que para que la gente tenga acceso a estos productos y poder lograr lo que es la agroecología y en realidad la agroecología es volver a lo natural, volver a producir cultivos sin agroquímicos sino que utilizando lo de la naturaleza, acá nada se pierde, todo vuelve al suelo”, indicó el profesional municipal.

Acerca de INIA

El Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) es la principal institución de investigación, desarrollo e innovación agroalimentaria de Chile. Vinculada al Ministerio de Agricultura, cuenta con presencia nacional y un equipo de trabajo de más de 1.000 personas altamente calificadas. Ejecuta al año un promedio de 400 proyectos en torno a 5 áreas estratégicas: Cambio Climático, Sustentabilidad, Alimentos del Futuro, Tecnologías Emergentes, y Extensión y Formación de Capacidades. Estas iniciativas contribuyen al desarrollo agroalimentario sostenible del país, creando valor y proponiendo soluciones innovadoras a los agricultores, socios estratégicos y la sociedad, generando una rentabilidad social que varía entre 15% y 25%, por cada peso invertido en cada uno de sus proyectos.

INIA, más de 55 años liderando el desarrollo agroalimentario sostenible de Chile.

www.inia.cl – Facebook: /INIAChile – Instagram: @iniachile – Twitter: @iniachile – YouTube: INIA – LinkedIn: /inia-chile

Contacto de prensa: Estefanía González, Comunicaciones INIA Intihuasi: comunicaciones.intihuasi@inia.cl

Se parte compartiendo