Depresión en la región de Coquimbo: casi 12 mil personas se atienden en el sistema público por la patología

No tienes energía, comienzas a perder interés en las actividades que antes disfrutabas, no duermes bien, te empiezas a aislar de los demás sin querer, sientes profunda tristeza, fatiga, desinterés o ansiedad, te angustias, tu apetito cambia, te cuesta trabajo concentrarte y experimentas síntomas físicos persistentes sin causa aparente de manera regular y por más de 2 semanas. Todo esto, no lo puedes controlar. Así es vivir con depresión, un frecuente problema de salud que enfrentan más de 800 mil mayores de 15 años en nuestro país.

“En la Región de Coquimbo tenemos unas 11.670 personas bajo control en el sistema público, lo que por supuesto, no significa que este es el número total de quienes viven con esta patología. Un importante factor protector es contar con redes de apoyo y por ello, es fundamental que éstas se fortalezcan. Las personas que la padecen sienten gran desolación, que no pueden hacer actividades habituales y es importante aclarar que ello no depende de su voluntad ni de que no quieran salir, por lo que necesitan real comprensión y empatía. Si yo veo a un familiar, amigo o conocido que se está aislando y que ya no disfruta las cosas que hacía antes, la idea es que lo podamos incluir, invitarlo a caminar, hacer que no se sienta solo y apoyarlo”, explicó Rosa Levi, psicóloga Jefa (S) de Salud Mental del Servicio de Salud Coquimbo.

Más de un 17% de la población reconoce haber experimentado las consecuencias de esta enfermedad, una problemática social de la que todas y todos somos parte, siendo muy importante detectarla a tiempo.

“Cuando una persona tiene una sospecha de un cuadro depresivo, la idea es que pueda consultar en su centro de Atención Primaria más cercano y en ese lugar será evaluado por el equipo de salud. Si se confirma el diagnóstico, el paciente va a ingresar a las Garantías Explícitas en Salud (GES) y tendrá acceso al tratamiento farmacológico. Aquellas personas que requieren una atención de mayor nivel de complejidad, por la severidad de su cuadro, serán derivadas a los hospitales”, sostuvo el doctor Rafael Alaniz, Subdirector de Atención Primaria del Servicio de Salud.

Resulta relevante destacar que la depresión no es un signo de debilidad, es una enfermedad que se puede tratar con terapia o intervención psicológica, medicamentos, o una combinación de ambos métodos. Esta patología interfiere en la cotidianidad, afectando la capacidad de trabajar, dormir, estudiar, comer y disfrutar, siendo causada por factores genéticos, biológicos, ambientales y psicológicos.

“Con la pandemia vimos que la salud mental era un problema que teníamos y que estalló como un volcán bajo el mar, generando preocupantes consecuencias, como la alta tasa de mortalidad en jóvenes por suicidio y también de personas mayores que han terminado con sus vidas. Esto habitualmente se puede producir por cuadros iniciales de depresión, que es la patología que hoy estamos conmemorando, siendo un problema altamente prevalente y hoy, la salud mental en Chile es una prioridad para nuestro Gobierno”, indicó Paola Salas, Seremi de Salud de la Región de Coquimbo.

Al respecto, la doctora Jocelyn Pizarro, psiquiatra de adultos del CDT del Hospital de La Serena, destacó que “uno de los síntomas principales es la anhedonia, que es la dificultad de disfrutar cosas que antes se disfrutaban, es más que estar triste, porque todos podemos estarlo, pero si uno observa que alguien cercano deja de participar de las actividades habituales, puede ser un signo de depresión y en ese sentido, el estar aislado, sobre todo en los adultos mayores, es un factor importante”.

Pero este no es un fenómeno que sólo afecte a adultos y personas mayores, de hecho, la doctora Emilia Monsalve, psiquiatra infanto-adolescente del Hospital de Coquimbo, afirmó que “puede afectar a todos los grupos etarios, apareciendo incluso en bebés de pocos meses. La característica en el área infantojuvenil es que en los niños más pequeños, con poco desarrollo del lenguaje, se puede expresar como somatización, pueden dejar de comer, tener problemas de sueño, dolores, dejar de jugar, aislarse o se pueden hacer pipí sabiendo controlar esfínter, por eso, tenemos que estar muy atentos. Cuando están más grandes, ya va a expresar verbalmente sus sentimientos”.

*4141, LA LÍNEA TELEFÓNICA DE PREVENCIÓN DEL SUICIDIO

Si bien la depresión en ningún caso es sinónimo de suicidio, sí es un importante factor de riesgo para la salud mental. El Ministerio de Salud comenzó el año 2023 lanzando el fono *4141, “No estás solo, no estás sola”, una línea telefónica de prevención del suicidio, completamente gratuita y a la que se puede llamar desde celulares, de lunes a domingo, las 24 horas del día.

Mediante ella, las personas que estén enfrentando una emergencia o crisis de salud mental asociada al suicidio, podrán contactarse con un psicólogo especialmente capacitado que los acogerá, escuchará y ayudará. En relación a ello, la doctora Pizarro manifestó que “esta línea permite que las personas puedan sentirse menos solas. Las mujeres mayores de 15 años tienen una tasa de suicidio mayor que los varones porque muchas veces se sienten solas y recargadas”

En tanto, la doctora Monsalve informó que “de 10 jóvenes que tienen depresión, 6 están pensando en morir y de ellos 3, tienen una conducta suicida. Hoy, en Chile la tercera causa de muerte de nuestros jóvenes es el suicidio, por lo es un verdadero problema de salud pública y es absolutamente prevenible, al igual que la depresión. Detectarla a tiempo es fundamental para intervenir en forma temprana y evitar que la persona se agrave”.

Y es que la evidencia ha mostrado que, enfrentados a una crisis de este tipo, muchas personas no buscan inmediatamente ayuda en los servicios de salud o en sus seres queridos, por lo que la atención confidencial que ofrecen plataformas como estas, puede ayudar a conseguir una primera asistencia, necesaria para prevenir un suicidio. Está comprobado que llamar a estas líneas de atención ayuda a disminuir la intensidad de emociones como angustia, e incluso, ideaciones suicidas, brindando una primera respuesta a la crisis emocional.

“Este tema estaba al debe en nuestro país y por fin se están dando los primeros pasos, la gente está comenzando a tomar conciencia de esto y es importante que los dirigentes sociales seamos parte también y ayudemos a difundir esta temática. Les queremos decir que no están solos ni solas. Hay muchas personas que quedaron afectadas por la pandemia y en todo ámbito, sirve hablar sobre la depresión y que utilicen el número *4141”, finalizó Lucy Alzamora, dirigente de salud del CESFAM Cardenal José María Caro.

¿Qué hacer si me siento deprimido/a?

Buscar ayuda profesional es un importante y un buen punto de partida, si recibe apoyo, puede sentirse mucho mejor. Mantenga hábitos regulares de alimentación y sueño, intente realizar las actividades que le gustaban cuando se sentía bien, trate de no aislarse y mantenga el contacto con sus familiares y amigos. Haga ejercicio regularmente, aunque se trate sólo de dar un pequeño paseo, practique la autocompasión, aceptando que puede tener depresión y ajustando sus expectativas, ya que es probable que no pueda realizar todas las tareas que ejecutaba habitualmente. Evite o limite el consumo de alcohol y absténgase de consumir otras drogas y si tiene pensamientos suicidas, pida ayuda inmediatamente.

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