Columna de Opinión: «Pacto Fiscal para el Desarrollo, ¿Qué significa?»

Esta columna de opinión, fue escrita por Marcelo Gutiérrez Delgado, Docente de la Facultad de Economía y Negocios de la UNAB.

Luego de 33 reuniones multisectoriales con los agentes críticos relacionados con los efectos de una nueva reforma tributaria, hoy por la mañana se dio a conocer, por parte de la máxima autoridad del país, el acuerdo con foco en el desarrollo.

Si bien era un anuncio esperado por todos, posiblemente no todos están muy alineados con los efectos que esta reforma representa para nuestro país y todos nosotros, en particular, luego de la nueva publicación del IMACEC de junio, el cual fue nuevamente negativo, lo que significa que aún no recuperamos la senda esperada de crecimiento y actividad económica que todos anhelamos.

Es entonces en este contexto que la pregunta es válida, ¿qué significa para la ciudadanía este nuevo pacto? Básicamente su estructura se sustenta en 6 pilares que buscan, entre otros, implementar mecanismos con foco en el crecimiento económico mediante el incentivo a las inversiones, la productividad y la formalización de los sectores o agentes económicos que pululan en la línea de la informalidad.

La traducción en simple es lograr un aumento en la recaudación fiscal, mediante tributos directos, aumento de los agentes formales que tributan y aumento en los tramos de mayor ingreso, todo lo anterior significa que, en régimen, permitiría un aumento en el gasto fiscal, de aproximadamente un 2,7% del PIB, con foco mejoras en pensiones, salud, prevención y protección social.

Ahora bien, el mayor aumento en la recaudación supone un incremento en las tributaciones, lo cual, desde la interpretación de la ciudadanía es un golpe al bolsillo, suponiendo que aumente la formalización de actores, los cuales deberán tributar por sus ventas o ejercicios, generando un alza en los precios de al menos el porcentaje de IVA (19%) a los consumidores. Este impuesto es el más regresivo de todos, ya que afecta directamente a todos, pero con mayor impacto en los sectores más vulnerables de la población.

En resumen, toda mejora en la distribución de los gastos fiscales que tengan como objeto beneficiar a la población es muy bien recibida, pero también es necesario explicar sus orígenes, más aún cuando los indicadores de actividad económica mensual son cada vez más contraídos y al parecer los esfuerzos gubernamentales aún no se ven reflejados en estos.

Siempre es bueno recordar que toda medida que impacte la economía de las familias chilenas debe ser explicada en detalle por nuestras autoridades, más aún en los momentos de disminución en la credibilidad que se vive en estos días.

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