Decepción e injusticia en familiares de víctimas de la Caravana de la Muerte tras enterarse de la fuga de Ojeda Torrent

Familiares de las víctimas esperan que se dé lo antes posible con el paradero del militar fugado, que debe cumplir con una pena de cárcel de 10 años por ser parte de la comitiva de militares que el 16 de octubre de 1973 fusiló a 15 personas desde el regimiento serenense.

Con un profundo sentimiento de injusticia, familiares de las víctimas de la Caravana de la Muerte en la región de Coquimbo se tomaron la noticia que uno de los militares condenados, Comandante en retiro del Ejército, Jaime Ojeda Torrent, se encuentra prófugo de la justicia tras ser sentenciado a una pena de 10 años de cárcel. Este militar es parte del grupo de ocho militares condenados por el homicidio de 15 personas el 16 de octubre de 1973, en uno de los hechos más vergonzosos que se recuerdan en la región: El paso de la Caravana de la Muerte en el Regimiento Arica de La Serena.

Con un dejo de hartazgo y decepción, Maya Jordán, hermana de Jorge Jordán Domic, médico de 29 años de edad que fue fusilado por el escuadrón de militares, reaccionó ante lo que considera una lentitud en las acciones que ha llevado a cabo la justicia chilena por brindar reconocimiento y verdadera justicia a cada uno de los familiares que perdió a los suyos durante la dictadura militar.

“Todo esto es muy injusto y de una falta de respeto tremenda, porque por un lado tenemos a un torturador que se quitó la vida para no cumplir la sentencia. Por otro lado, a Juan Emilio Cheyre, a quien le dieron una pena con beneficios de libertad y ahora nos avisan que Ojeda Torrent se encuentra prófugo”, señaló la familiar en conversación con Diario El Día.

En tanto, Marlinda Alcayaga, hija de Carlos Alcayaga, otra de las víctimas del paso de los militares por la región, y quien además se encuentra a la cabeza de la Corporación 16 de Octubre que busca mantener vivo el recuerdo de quienes perdieron la vida en estos hechos, solicitó que las instituciones actúen rápidamente para dar pronto con el paradero del militar fugado, que tampoco se ha presentado a las comparecencias por una causa que se mantiene abierta desde la Corte de Apelaciones de La Serena.

“Yo creo que él tenía su fuga lista y los tribunales debieron prever esto, sobre todo porque ya se han dado casos similares. Además, espero que determinen quiénes lo están protegiendo, por eso le pedimos a organismos como el OS9 que se hagan cargo de la investigación”, sostuvo la familiar representante de la corporación.

Se parte compartiendo