Expertos llaman a tomar precaución frente a eventos telúricos en la zona norte

Lo últimos sismos que superaron los 5° grados y cuyos epicentros fueron especialmente en la costa de Atacama, alertaron a expertos de la academia, quienes no descartarían eventuales eventos de mayor magnitud, no sólo por las réplicas, sino debido principalmente a la acumulación de energía en el territorio.

Durante la semana pasada, gran parte de la población de las regiones de Coquimbo y Atacama se mantuvo en alerta ante los sismos producidos en la comuna de Huasco (costa del sur de Atacama), cuyas magnitudes superaron incluso los 5° grados. A los anteriores, se le suma además el que hace sólo días se produjo en la comuna de La Higuera de magnitud 4,9°. Aquello ha encendido las alarmas en organismos de la materia, especialmente por el extenso precedente telúrico de la zona y del país en general, y además al factor de acumulación de energía que no se toma en cuenta muchas veces.

En este sentido, algunas voces expertas llaman a la población a estar precavidos y mantener todas las medidas de resguardo ante eventuales eventos sísmicos de gran magnitud, como el ocurrido por ejemplo el pasado 16 de septiembre del año 2015, que recordemos superó los 8,4° grados. Hay antecedentes que evidencian empíricamente las condiciones sísmicas en gran parte del suelo nacional.

Uno de los más expertos y voz autorizada en la materia, es el geógrafo Marcelo Lagos, quien en entrevista con Diario El Día, sostuvo que existe un punto en particular al que se debe prestar atención por las condiciones que han condicionado eventos de gran magnitud anteriormente. El experto aseguró que el territorio de «Punta Lengua de Vaca», que se extiende desde el norte de la costa de la región de Coquimbo hasta el sur de la región de Antofagasta presenta gran cantidad de energía acumulada.

Un factor que también fue compartido por el Director del Centro Sismológico Nacional, Sergio Barrientos, quien aseguró que «hay suficiente energía acumulada para un terremoto importante. El último gran terremoto, fue el de Atacama en 1922, cuya magnitud fue de 8,5° a 8,6° (…) Creemos que es una zona donde podría suceder un evento sobre 8° de magnitud en el futuro».

Teniendo en cuenta estas opiniones y proyecciones que no establecen fechas específicas, el llamado es a estar siempre preparados considerando que nuestro país ha estado afecto a este tipo de catástrofes anteriormente. A pesar de tales características, siempre se debe mantener la calma ante una emergencia telúrica. Las autoridades comparten las siguientes recomendaciones:

Durante el Sismo

  • Si está dentro del edificio, permanezca en él y no intente correr hacia afuera.
  • Apártese de objetos que puedan caer, volcarse o desprenderse.
  • Ubíquese frente a muros estructurales, pilares o bajo dinteles de puertas.
  • Apague cigarros y cualquiera otra fuente de calor.
  • Trate de no moverse del sitio en que se encuentra, hasta que el sismo haya pasado.
  • Si se desprenden materiales ligeros, protéjase debajo de escritorios, mesas o cualquier elemento que lo cubra.

Después del Sismo

  • Evalúe la situación, preste ayuda si es necesario.
  • No utilice fósforos, encendedores o velas. Si necesita luz, use sólo linternas, ya que puede haber escape de gas.
  • Verifique las condiciones del edificio o dependencia, si detecta desperfectos, comuníquelo a la administración del edificio.
  • Si se dan instrucciones de evacuar, siga a su líder de evacuación
  • No camine donde haya vidrios rotos o cables eléctricos, ni toque objetos metálicos en contacto con ellos.
  • No utilice el teléfono. Se bloquearán las líneas y no será posible su uso para casos de real urgencia.
  • No divulgue rumores. Infunda la más absoluta calma y confianza a todas las personas que tenga a su alrededor.
  • Si es necesario salir del recinto, hágalo con extremo cuidado.
  • Prepárese para réplicas, es común que después de un sismo fuerte se produzcan.
  • Informe a los encargados del edificio o dependencia según corresponda condiciones peligrosas que se hayan generado a raíz del sismo.
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