Desde la organización, consideran impulsar una serie de acciones que permitan presionar a las empresas que elaboran estos productos y que en definitiva, puedan cumplir con las normas establecidas por los organismos de salud nutricional.
La Organización de Consumidores y Usuarios (ODECU), reveló preocupantes resultados de un estudio realizado en productos enlatados, así como también de carne molida en bandeja, cuyo propósito era determinar el valor nutricional y porcentaje de grasas que éstos contienen. Una noticia que llama la atención, ya que la población chilena los consume en un alto grado y en ese sentido, los resultados de este análisis evidenciaron “un importante número de muestras supera el porcentaje de grasa señalado en su rotulado, incluso más allá del límite de 10% que exige la ley. También se encontraron excesos de sodio y presencia de patógenos como Salmonella y Escherichia Coli”.
Luego de darse a conocer los resultados del estudio por parte de ODECU, el presidente de la organización, Stefan Larenas, manifestó que «estos resultados revelan una clara infracción a la Ley de Protección al Consumidor, algo que debe ser revisado y vigilado por la autoridad competente. Estamos analizando las acciones legales que correspondan debido a que esta infracción implica un engaño al consumidor”.
En esa misma instancia, el investigador hizo hincapié en la importancia de difundir una serie de medidas preventivas que permitan asegurar una correcta manipulación y sobre todo, una nueva mirada al consumo de estos productos que podrían ser causantes de problemas de salud ligados a factores coronarios, que cobran la vida de miles de personas al año.
Por tal motivo, les compartimos las recomendaciones emanadas del propio estudio:
Primero, debido a las importantes variaciones de grasa en la carne molida analizada en este estudio, que incluso transgreden la norma, lo mejor es asegurarse y comprar un trozo de una carne de vacuno considerado como magro (posta negra, rosada, lomo liso) y luego pedir que la “muelan” en la carnicería o supermercado, o que el mismo consumidor lo realice en su hogar.
Después, con respecto a la manipulación del producto crudo y una posible contaminación cruzada, es importante seguir algunos pasos importantes: Lavarse las manos antes y después de preparar o comer alimentos, lavar con agua caliente y detergente cuchillos y las tablas para cortar antes y después de que entren en contacto con la carne cruda, mantener una tabla exclusiva para carnes y separadas los alimentos crudos y no poner la carne ya cocida en el mismo recipiente o plato que se usó cuando estaba cruda sin antes lavar con detergente y agua caliente.
Por último, que su consumo sea preferentemente cocido (>75ºC), para evitar la contaminación por patógenos peligrosos a la salud de los consumidores.


